¿Querés ponerte la bikini y sentís que “tenés unos kilitos de más”?, ¿te volviste la mejor amiga de tus calzas por huirle a los jeans que “no te cierran”?.

Prestá atención a estos consejos y dejá de sufrir.

 

1- El desayuno es clave, no lo saltees.

“El desayuno es la comida más importante del día” dicen los expertos… y tienen razón. Nuestro cuerpo necesita de los nutrientes para activar el metabolismo y empezar el día con fuerzas. Los alimentos que ingerimos en el desayuno se convierten la energía que el organismo utilizará a lo largo del día, si lo pasamos por alto no solo nos dará más hambre sino que también nos aumentará el nivel de azúcar en sangre y esto nos puede llevar a aumentar de peso. Ahora que ya lo sabes, ¿por qué no implementarlo?. Tener una alimentación equilibrada y variada nos ayudará a vivir saludablemente. Y a perder esos “kilitos no deseados”. Como dice el dicho popular “desayuna como un rey…”.

2- No hagas ayuno por muchas horas.

La mejor opción para bajar de peso es adoptar hábitos que aceleren el metabolismo, como desayunar bien, cumplir con las 4 comidas diarias y no olvidarse de las colaciones entre comidas (cuanto más sanas, mejor!). Elegí las frutas que nos llenan de nutrientes, vitaminas y nos dan saciedad.

3- Olvidate de las “dietas rápidas”.

Las dietas hipocalóricas que nos proponen un “descenso rápido”, hacen que nuestro metabolismo se vuelva más lento y nos generan el famoso “efecto rebote” cuando dejamos de hacerlas. La clave está en no matarse de hambre y elegir bien los alimentos: dejá de lado los dulces, los azúcares y regulá los carbohidratos (decile NO a los refinados); estos son los que se absorben rápido y frenan tu sistema. Elegí en su lugar alimentos que lo aceleren, como las proteínas, las frutas y las verduras.

4- Agua, agua… toma mucha agua.

Tomar agua es fundamental para nuestro organismo: el agua es el líquido capaz de regular todas nuestras funciones vitales. Nos ayuda a eliminar las toxinas, hidratar la piel, evitar el estreñimiento, prevenir infecciones y estimular el correcto funcionamiento metabólico (regula el apetito y nos ayuda a bajar de peso). Así que no esperes a tener sed para tomar agua, cuando llegamos a este punto ya estamos sintiendo la deshidratación. Para que puedan ser beneficiosos sus efectos es recomendable tomar de 6 a 8 vasos por día. Y si podes más, bienvenido sea.

5- No dejes de moverte.

Dedicarle un tiempo a la actividad física a diario también nos ayuda a acelerar el metabolismo. Así que si tu día te lo permite, ¡ponete en movimiento!. Una rutina variada mejorará tu capacidad aeróbica, mantendrá tu cuerpo sano de las enfermedades y te dará más oportunidades de mantener un peso saludable. ¿Qué estás esperando?.

6- Descansa, es muy necesario.

Después de todas las exigencias a las que nos enfrentamos a diario, el cuerpo necesita un descanso. Dormir de 6 a 8 horas por día es fundamental para liberar el estrés, recargarse de energía para estar activo al día siguiente (¡y sentirse como nuevo!). Además un buen descanso nos ayudará a tener un mejor aspecto, una piel más brillante (chau chau ojeras), mantener el corazón saludable, mejorar nuestras funciones cognitivas (como la atención, la memoria) y mantener un peso saludable. Entonces ya sabes que hacer, dormí lo suficiente que tu cuerpo te lo agradecerá.

 

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