Matías Farías es el presunto asesino de Lucía Pérez, la adolescente de 16 años que fue violada, torturada, empalada y asesinada en octubre pasado en Mar del Plata. Este hombre de 23 años, presentó a la Justicia un largo escrito en el que asegura que las relaciones con la chica fueron "absolutamente consentidas". Además, el acusado, aseguró que los otros dos implicados en el crimen, Juan Pablo Offidani (41) y Alejandro Maciel (61), llegaron a la escena del crimen "cuando la joven estaba inconciente".

"Nada de lo que se dijo es verdad, tuvimos relaciones absolutamente consentidas", remarcó Farías, quien por primera vez dio su versión de los hechos y dijo que no "puedo creer lo que estoy viviendo". El acusado de abuso sexual seguido de muerte en concurso con femicidio le entregó el escrito a la fiscal María Isabel Sánchez en una breve audiencia. El extenso texto cuenta en su primer tramo la forma en la que se conocieron Farías y Pérez y luego detalla lo que sucedió dentro de su casa, en el barrio Alfar, el 8 de octubre de 2016.

Farías narra el desvanecimiento de Lucía Pérez tras contar que habían tenido relaciones sexuales. En su relato, el joven cuenta que salió de la habitación en la que se hallaba con Lucía y que al volver la encontró "muy pálida, sentada en la cama". Entonces el acusado dice que volvió al piso de abajo de la casa "a buscar su teléfono celular". Y que cuando volvió a la habitación Pérez estaba "acostada en la cama con las piernas en el piso, como inconsciente, con los ojos medio cerrados".

Luego aseguró que cuando llegó Juan Pablo Offidani, el otro detenido, le tomaron el pulso y tenía muy poco, por lo que la llevaron a la salita de salud más cercana, donde finalmente confirmaron su muerte. "Como a la media hora de que habíamos llegado, sale un médico o un enfermero y me informa que Lucía había fallecido. Cuando estaba por entrar a verla, se acercan dos patrulleros y me llevan caminando a la comisaría", agregó.

"No puedo creer lo que estoy viviendo, ni lo que se ha dicho que pasó ese día en mi casa. Jamás esperé este desenlace. Su muerte fue sumamente shockeante e inesperada para mí. Nada de lo que se dijo es verdad. Lucía y yo tuvimos relaciones sexuales consentidas. En todo momento ella estuvo de acuerdo con todo lo que hicimos. Jamás utilicé siquiera un consolador ni ningún objeto. Tuvimos sexo normal y deseado como dos personas jóvenes que se gustan y su muerte me causó mucha tristeza", escribió el acusado.

La referencia de Farías a la no utilización de "ningún objeto" apunta a la hipótesis de la fiscal Sánchez, sobre una agresión sexual incluyó un empalamiento. En el final de la audiencia, ante una pregunta de la fiscal, la defensora explicó que no iba a dar ninguna respuesta y que esa era toda su declaración. Luego, Farías volvió a la cárcel de Batán.

 

 

 

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