A un año, exactamente, de la muerte de Eduardo Cicchino, el hincha de boca que fue acuchillado el 19 de mayo de 2016, en el bar "Seddon" de San Telmo por Gustavo Aníbal Olivera, el Tribunal Oral en lo Criminal 28 sentenció al asesino a 16 años de prisión.

El ataque se originó cuando la víctima gritó un gol de Boca, en un encuentro con sus amigos para ver el partido de los cuartos de final de la Copa Libertadores. Tras esa reacción, Olivera se molestó, los insultó y cuando terminó el juego apuñaló al hombre en el tórax, a la altura del corazón. 

La familia de Cicchino considera que la sanción no fue la adecuada, ya que la Justicia calificó el hecho como homicidio simple. "Si alguien me convence de que no es un homicidio agravado, no apelaré. Mientras tanto, estoy convencido de que lo es, entonces apelaré", lamentó Marcelo Cicchino y luego agregó: "Si yo tengo un arma escondida, con una mano trato de esconderla y con la otra ataco, encima con una navaja de cacería que tiene un rompecoco en el mango, tengo la decisión de matar. Mi hijo no tuvo la oportunidad de ver el arma ni de alejarse y no pelear".

De todas maneras, a pesar de su disconformidad con el fallo, el padre de la víctima valoró que a un año de la muerte de su hijo, por lo menos haya una sentencia firme. "Nos da un poco de esperanza", finalizó. 

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