Luego de 15 días de estar prófugos, los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci fueron capturados en Santa Fe y ahora se encuentran detenidos en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza. Desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, organizaron una visita al penal y fueron detalladas todas las medidas de seguridad que se utilizan.

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El penal está construido sobre un predio de 50 hectáreas, con 80 mil metros cuadrados cubiertos. Su capacidad original fue de 1620 internos en seis módulos residenciales de 300 internos cada uno, que luego se fue ampliando con el paso del tiempo.

Antes de que un interno ingrese al Complejo Penitenciario Federal, se le realiza una clasificación inicial por riesgo en la que se observan tres aspectos. Por un lado, si el sujeto representa un riesgo para sí mismo; por otro si es una amenaza para terceros; y por último, si puede representar riesgo para la seguridad pública. Las primeras 72 hs de una persona que recién ingresa al penal son las más difíciles, ya que puede llegar a existir un riesgo de suicidio. 

Esta clasificación se logra mediante una serie de 90 preguntas que se le realizan a los presos cuando ingresan, que se dividen entre algunas que son para conocer datos objetivos y otras para dar con aspectos dinámicos. Estas entrevistas comenazaron a realizarse en noviembre de 2014. 

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Actualmente, hay seis unidades residenciales en total, divididas de la siguiente forma: 

Unidad residencial I

Tiene capacidad para albergar a 372 internos divididos en:

- 6 pabellones de alojamiento celular de 50 celdas cada uno

- 2 pabellones de alojamiento celular de 12 celdas cada uno

- 1 pabellón de alojamiento común de 48 plazas

Unidad residencial II

Tiene capacidad para albergar a 372 internos divididos en:

- 6 pabellones de alojamiento celular de 50 celdas cada uno

- 2 pabellones de alojamiento celular de 12 celdas cada uno

- 1 pabellón de alojamiento común de 48 Plazas

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Unidad residencial III

Tiene capacidad para albergar a 348 internos divididos en:

- 6 pabellones de alojamiento celular de 50 celdas cada uno

- 4 pabellones de alojamiento celular de 12 celdas cada uno

Unidad residencial IV

Tiene capacidad para albergar a 348 internos divididos en:

- 6 pabellones de alojamiento celular de 50 celdas cada uno

- 4 pabellones de alojamiento celular de 12 celdas cada uno

Unidad residencial V

Tiene capacidad para albergar a 120 internos divididos en:

- 4 pabellones de alojamiento celular de 30 celdas cada uno

Unidad residencial de ingreso

Tiene capacidad para albergar a 310 internos divididos en:

- 10 pabellones de alojamiento celular de 30 celdas cada una

- 1 pabellón de alojamiento celular de 10 celdas

Hay 2100 celdas individuales en todo el complejo, de un tamaño de 6 por 3 metros, con una cama, ventana al exterior e inodoro anti vandalismo. Absolutamente todos los internos cuentan con una celda propia y única y no la comparten con otros presos. 

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Según informa el Instituto de Criminología del Servicio Penitenciario Federal, hasta el 31 de octubre de 2015, el número de alojados era de 10.373 y de 10.826 plazas de alojamiento disponibles. De esta forma, en la actualidad, el sistema opera a un 95,81% de su capacidad. A su vez, la relación entre población penal y capacidad de alojamiento en cada una de las categorías de internos es: hombres adultos 98,99%; mujeres 80,33%; y jóvenes adultos 84,51%. Además, los internos que se encuentran en el Hospital Central Penitenciario I también están dentro del conteo aunque no se encuentren físicamente en las celdas.

Además, el complejo cuenta con el Hospital Central Penitenciario I, un establecimiento de atención con 120 camas, que se distribuyen 60 para el área psiquiátrica y otras 60 para otras especialidades. También hay acceso a la educación primaria, secundaria, universitaria y de formación profesional. 

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Por otro lado, la unidad cuenta con varios talleres productivos distribuídos entre las diferentes unidades residenciales como el de panadería, herrería, carpintería, zapatería, sastrería, imprenta y armado de carteras, entre otros.

Luego de la fuga de 13 presos del módulo III en 2013, las medidas de seguridad se reforzaron al máximo en el penal de Ezeiza. Actualmente, el lugar cuenta con más de 350 cámaras de seguridad en todo el penal, 60 por módulo; un sistema perimetral para evitar fugas; hay un recorrido constante de móviles policiales, tanto en el interior del complejo penitenciario como en el exterior.

Con respecto a los hermanos Lanatta y Schillaci, se encuentran en diferentes módulos: Martín en el III, Cristian en el IV y Víctor en el módulo de ingresos. En este caso, se adoptaron medidas de prevención contra la seguridad pública y no pueden tener contacto con ningún otro interno del penal, como así tampoco entre ellos tres. 

Los tres detenidos se encuentran en celdas individuales, en un sector de resguardo e integridad física (RIF), que son revisadas cada vez que las abandonan. Tienen vigilancia estricta, continua y mayor que el resto, por orden judicial. Al no compartir ningún momento con nadie, tampoco tienen acceso a los talleres que brinda el penal. Sin embargo, pueden tener visitas de manera normal, durante las tres horas que se extiende el horario de visita, con un máximo de hasta diez personas, dos veces por semana.

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