El Banco Central sigue con su plan de cambiar la denominación y estética del papel moneda. Se proyecta que en octubre comenzará a circular en el mercado el anunciado billete de $1000, que tendrá la figura del hornero.

Con la emisión del nuevo billete se busca facilitar las transacciones diarias en un contexto de alta inflación e informalidad estructural de la economía. Los últimos lanzados de 200 y 500 pesos aún son difíciles de conseguir, a pesar de que constituyen el 25% del dinero circulante. La razón por la cual las denominaciones de $100 siguen inundando los mercados es porque los de $200 y $500 se venden a un precio más alto.

Por su parte, el hornero se convertirá en el mes de octubre el billete de mayor valor y constituya el 11% del total de la emisión del papel moneda, publicó hoy el diario El Cronista Comercial. A su vez, estarán disponibles para el último trimestre la moneda de 5 pesos y el nuevo billete de $20 con la imagen del guanaco, en reemplazo a Juan Manuel de Rosas. 

Según el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, el plan para mejorar la calidad circulante continuará el año que viene con la acuñación de la moneda de $10. El billete de menor de valor pasará a ser el de $20, mientras que los de, 5 y 10 pesos serán destruidos y quedarán en el olvido en el mediano plazo.

El propósito es que la emisión de dinero físico sea más barata y que, al mismo tiempo, cumpla con el objetivo de calidad y seguridad. Puesto que las monedas volverán a tener el protagonismo perdido en los últimos años, ya que son más baratas que la impresión y tienen un mayor vida útil.

Si bien los cambios ya están en marcha, las dificultades para los bancos no cesan. Colmados de billetes, el exceso de efectivo se profundiza por la incapacidad para destruir los que están deteriorados. El Banco Central adquirió a comienzos de año una gran máquina que funciona en la Casa de la Moneda con el objetivo de destruir los viejos "Roca" de 100 pesos. La intención es eliminar  10 millones de billetes de pesos por día. A lo que se le suma los aumentos en los costos de logística para trasladar los sobrantes que puede haber en cada sucursal, que antes se resolvía con el envío del excedente a los tesoros regionales del BCRA.

Según el Centro de Estudios Económicos del Sur (CeSur), del total de total de 6.421 millones de billetes que hay en la Argentina, unos 4.258,9 millones corresponden a la denominación de 100 pesos (66,3%), mientras que los de 500 pesos con la imagen del yaguareté representan el 4,3% (275,2 millones). Por último, la ballena franca austral (24,4 millones de billetes) de 200 pesos significa apenas el 0,4% del total circulante físico.

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