El escritor y director designado de la Biblioteca Nacional, Alberto Manguel, se valió este jueves de una analogía con el Quijote y de un repaso por la historia del libro para abogar por lectores "más tolerantes" y un "mundo con honestidad moral e intelectual", durante el acto de inauguración de la 42da Feria del Libro de Buenos Aires, el cual incluyó demandas de trabajadores.

"Qué cosa tan extraña, la mayor parte del electorado son mujeres, y todos los que estamos acá somos hombres. Es un inmenso honor para mí estar aquí de vuelta en Buenos Aires, en esta feria, la más importante del mundo", comenzó Manguel y arrancó aplausos entre los presentes, entre quienes se encontraban el ministro de Cultura, Pablo Avelluto, y el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli.

El discurso fue interrumpido con aplausos cuando desde el fondo de la sala Borges más de medio centenar de manifestantes se levantaron de sus asientos exponiendo carteles donde se leía "Quién dirige la Biblioteca Nacional", "La Biblioteca Nacional no es un negocio" y "No a la biblioteca off shore", en el marco de más de 200 despidos en esa institución.

Esto hizo que durante unos cinco minutos, una parte de la audiencia volteara para seguir el reclamo de los manifestantes mientras otra parte de la sala fijaba la vista al frente sin voltear el rostro siguiendo a Manguel en un discurso del cual no se desvió en ningún momento.

Aprovechando el 400 aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes –que incluyen charlas y presentaciones en la feria- Manguel remarcó que "el principal deber de un lector es actuar en el mundo con honestidad moral e intelectual, sin dejarse convencer por eslóganes tentadores y exabruptos emotivos, ni creer sin examinar noticias aparentemente veraces".

"Don Quijote de la Mancha es un libro subversivo: contra la autoridad arbitraria de los nobles y los ricos, el egoísmo y la infidelidad de la gente de pueblo, la arrogante equivocación de los letrados y universitarios" y "quizás ese modesto principio suyo pueda hacernos, como lectores en esta sociedad caótica en la que vivimos, más tolerantes y menos infelices", se lo escuchó decir, una vez que los manifestantes se hubieron retirado.

En tanto remarcó que "poseer un libro y ser lectores no basta cuando se trata de aprender cómo actuar con el respeto y la estima del otro y cómo buscar justicia en un mundo persistentemente injusto".

Asimismo, trazó un itinerario desde la llegada de Pedro de Mendoza a estas tierras para cuestionar que "las autoridades en el poder siempre y en todas partes, se han interesado más en montar maquinarias económicas cuya sola meta es el beneficio financiero, y menos o casi nada en promover el desarrollo intelectual y artístico de la sociedad que gobierna".

"La fundación se hizo pensando menos en la libertad intelectual de sus futuros habitantes que en la ocupación de tierras ajenas, menos por un impulso humanista que por un deseo de rapiña y de fama", sostuvo en la sala Borges de La Rural, donde se dieron cita, entre otros, Martiño Noriega, alcalde de Compostela, ciudad invitada de esta edición.

A su turno, Avelluto subrayó que "el mercado editorial tiene mucho por crecer", confirmó que el gobierno "utilizará todas las herramientas a su alcance" para desarrollarlo y que el Ministerio de Educación cuenta con un presupuesto "de 12 millones de pesos" para la compra de libros.

Asimismo, celebró "la diversidad y pluralidad cultural y política" y llamó a "definir las estrategias del sector editorial de los próximos 10 años" en conjunto: "La industria editorial no es sólo responsabilidad del Estado sino de todo el sector", el cual, remarcó, estará apoyado por "un gobierno carente de prejuicios ideológicos".

Por su parte, el titular de la Fundación El Libro, Martín Gremmelspacher, aprovechó la ocasión para presentar el primer concurso literario anual de la institución que lidera, dotado de 300 mil pesos, con un jurado integrado por Abelardo Castillo, Luisa Valenzuela, Daniel Divinsky, Pablo De Santis y el chileno Antonio Skármeta.

Gremmelspacher se comprometió a "trabajar en conjunto para el bien" del sector y aseveró que "las industrias editoriales atraviesan un momento delicado" en el marco del "llamado sinceramiento de la economía", que "provocó bajas en la ventas".

En esa línea demandó que el Ministerio de Educación de la Nación "ponga en práctica" programas de "compra de libros" y que la gestión de Mauricio Macri implemente el "exporta-fácil", un "sistema simplificado de exportación que disminuye costos" tras la denominada "apertura económica".

En el marco de la feria que también celebra el 400 aniversario de la muerte de William Shakespeare, 30 años del deceso de Jorge Luis Borges, el centenario de la partida de Rubén Darío y del Inca Garcilaso a cuatro siglos de su muerte, Gremmelspacher destacó que la apertura de la economía dio en estos primeros meses como resultado un aumento del 40 % de libros exportados y una caída en las exportaciones del 10 %.

En tanto, señaló que "la asimetría impositiva" es "otro de los problemas que enfrenta el libro"; reclamó "una respuesta" a las políticas de protección sobre el libro; y exigió que los proyectos de ley que hacen a la industria editorial sean tratados "en forma integral" para evitar dicotomías como que "el traductor tenga más derechos sobre el producto que el autor".

En una breve intervención, el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, habló de una "mágica" y "maravillosa" Feria; se refirió a "la familia" y "la lectura" como un espacio para soñar.

"El libro es un lugar donde encontrarnos todos juntos para luchar y salir adelante", agregó Santilli al referirse a la tragedia ocurrida en una fiesta electrónica en Costa Salguero que dejó como saldo cinco muertos.

Entre los presentes se encontraban la directora interina de la Biblioteca Nacional, Elsa Barberis; el designado director de Cultura de la Biblioteca Nacional, Ezequiel Martínez; el secretario de Medios Públicos, Jorge Sigal; el secretario de Cultura y Creatividad, Enrique Avogadro; y la titular de la Cámara Argentina del Libro (CAL), Graciela Rosenberg.

Además de los escritores Claudia Piñeiro, Edgardo Cozarinsky, Tamara Kamenszain y Manuel Rivas entre otros; la editora Kuky Miller; la librera Natu Poblet; Alberto Nuñez Feijóo, titular de la Xunta de Galicia.

La Feria, que por primera vez reúne a dos Premios Nobel de Literatura, el sudafricano J.Ml Coetzee y el peruano Mario Vargas Llosa, se desarrollará hasta el 9 de mayo en el predio porteño La Rural.

Comentarios
Comentarios