El interbloque Cambiemos de la Cámara de Diputados aclaró hoy que el proyecto de ley sobre "Consentimiento Informado en Materia de Vacunación", elaborado por la diputada nacional Paula Urroz (PRO), "es una iniciativa personal de la mencionada legisladora, única firmante del mismo, que no cuenta con el aval del interbloque oficialista ni refleja la opinión mayoritaria del mismo".


"Es en el ámbito del ejercicio pleno de su función legislativa que cualquier diputado puede hacer las propuestas que considere apropiadas pero de ningún modo un proyecto presentado a título personal compromete la opinión de este interbloque ni mucho menos del Poder Ejecutivo", precisaron desde la bancada integrada por el PRO, la UCR y la Coalición Cívica. 

 


En ese sentido, expresaron: "Entendemos que en el marco de la campaña política se pretende utilizar esta propuesta para generar miedo en la ciudadanía y por eso reafirmamos que la inmunización a través de la vacunación gratuita y obligatoria es un componente central del derecho humano a la salud y como tal es y seguirá siendo un eje central de la salud pública".


Previo al rechazo institucional del interbloque presidido por el radical Mario Negri, el proyecto que anula la obligatoriedad de las vacunas, ya había recibido críticas aisladas de integrantes del oficialismo parlamentario.


El diputado macrista Sergio Wisky dijo que "no cuenta con el respaldo de la mayoría de sus compañeros de bloque ni de la comisión de Salud de la Cámara baja".

 


"El proyecto de pedir un consentimiento informado para aplicar vacunas, incluso las del calendario oficial, es una propuesta personal de la diputada Urroz, pero no fue debatido ni en nuestro bloque ni en la comisión de salud, y en principio la mayoría tenemos una posición contraria", explicó a Télam el diputado de Unión Pro, miembro además de la comisión de salud en la Cámara baja.


Por su parte, la diputada nacional, Carla Carrizo (UCR), presentó un proyecto de ley para garantizar la obligatoriedad de las vacunas, y para que los niños queden a resguardo cuando algún adulto se interponga en su derecho a la salud, al tiempo que consideró que "impulsar un proyecto para eliminar esa obligatoriedad es un acto de gran irresponsabilidad como representante del Estado".


"Nuestro deber es que el Estado adopte las medidas que garanticen el acceso al goce real de derechos, pues tiene la obligación de proteger a los niños y adolescentes frente a terceros, incluidos los padres", remarcó.


"Lamentamos que haya llegado al Congreso Nacional el movimiento de vacunas que pretende retroceder siglos y retrotraernos a épocas en que existían enfermedades graves desterradas gracias a la vacunación", añadió en clara respuesta a la iniciativa de la diputada del PRO.

 


Además de las voces parlamentarias, la propuesta generó un fuerte rechazo por parte de las sociedades científicas referentes de pediatría, inmunología e infectología, como la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la Fundación Huésped, la Sociedad Argentina de Inmunología (SAI), la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), entre otras.


"Es fundamental recordar a las personas la importancia de las vacunas que, junto al agua potable, son las dos herramientas sanitarias que más vidas salvaron en la historia de la humanidad", indicó la médica Carla Vizzotti, integrante de Huésped y ex responsable del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud de la Nación.


La especialista recordó que desde que comenzó la ampliación del Calendario Nacional de Vacunación, que actualmente cuenta con veinte vacunas, "el país logró erradicar la viruela, el sarampión desde 2000, el síndrome de rubeola congénita y la rubeola desde 2009, la difteria desde 2006 y el tétanos neonatal desde 2007".

 



En referencia al proyecto, la especialista sostuvo que "carece de todo tipo de contenido científico". "Antes que demostrar su eficacia, las vacunas tienen que demostrar su seguridad. Es irresponsable poner esto en duda".


En el mismo sentido, el médico infectólogo Eduardo López, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica y Jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, sostuvo que "el proyecto transforma un deber del Estado en un acto voluntario, y de esta manera anula la idea de equidad social que contempla el calendario nacional de vacunación, y a la larga, va a generar inequidad".

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