Una causa penal que data del año 2008 pero que los procesamiento fueron dictados en a fines del 2016 desnuda el entramado de corrupción donde se ven involucrados los jefes policiales y los manteros de Once, pero también las cuevas donde se venden los celulares robados y las coimas a los comerciantes. 

El procesamiento data del 26 de diciembre último contra  los comisarios, Claudio Lucione y Osvaldo Tapia quienes para el juez Hernán López no pudieron justificar su patrimonio: uno tenía un yate en Cariló y el otro una casa en la misma ciudad balnearia. 

En el fallo al que accedió ARG Noticias se describe con lujos de detalles como era el accionar de la comisaría 7ma, con jurisdicción en el barrio de Once, donde tanto manteros, como comerciantes y las cuevas donde se vende celulares robados debían pagar coimas a la brigada y de ahi hacia arriba, 

El juez de Instrucción señaló: "en su calidad de miembros de la Policía Federal Argentina –más precisamente en el momento en que cumplieron funciones en la Seccional 7ª- indebidamente sumas dinerarias de parte de distintos comerciantes de la jurisdicción de aquella Comisaría"

Esas coimas "eran cobradas por Pablo Aksiuk y/o personal de la Brigada de Prevención de la Comisaría 7ª de de parte de los comerciantes, en contra de su real voluntad, y a cambio de: más seguridad en la zona; permitir el libre comercio; y el permiso para el ingreso de mercadería ilegítima (vgr. ropa de marca falsificada, perfumes importados carentes de documentación respaldatoria, etc.) que luego era ofrecida a la venta".

Pero los comerciantes no eran los únicos extorcionados: "Por  otro lado, los vendedores ambulantes de la jurisdicción también entregaron dádivas a personal de la Brigada de la Comisaría 7a a cambio de permiso para vender sus productos en la avenida Pueyrredón, entre las calles Valentín Gómez y Bartolomé Mitre de esta ciudad, así como los que venden productos comestibles en las inmediaciones de la estación de ferrocarriles “Once de Septiembre”, y los que lo hacen los días de fin de semana". 

"Por último, también algunos comercios de venta de celulares, entregaron dinero a cambio de que los miembros de la P.F.A. se abstengan de detener a autores de sustracciones de aparatos de telefonía celular que lo hicieren en connivencia con ellos, y consecuente permiso para venderlos", señala el fallo. 

Según estimaciones no oficiales en diciembre la venta ilegal en CABA movilizó 2.152 millones de pesos y en todo 2016, 14.825 millones. Un cuarto de esas ventas se concentran en el Once (En diciembre 544 millones entre manteros y saladitas, y en todo el año 3760 millones), una caja que permitió a los comisarios enriquecerse. 

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