Mario Quintana y Gustavo Lopetegui avanzan en el armado de una estructura de poder dentro del gobierno de Mauricio Macri, asumiendo cada vez más injerencia en las cuestiones de Estado.

Uno de sus planes maestros sería el cercenamiento de espacio de maniobra de Aerolíneas Argentinas en beneficio de otras compañías privadas como LAN, que ya opera en el país y otras interesadas en los servicios de cabotaje como Avianca, que adquirió McAir y Ryanair, que analiza asentarse en Córdoba para operar destinos del país.

La maniobra de la dupla apunta a obligar a la CEO de Aerolíneas, Isela Costantini a reducir el déficit de funcionamiento de la compañía apelando al achicamiento de la planta de personal y la disminución de frecuencias y levantamiento de destinos que arrojan pérdidas. Pero Isela resiste.

Costantini había acordado con Mauricio Macri al comienzo de su gestión un plan de acción para el ejercicio 2016 con un déficit de 450 millones de dólares, lo cual la había llevado a convenir con los gremios un funcionamiento sin conflictos hasta fin de año.

Sin embargo por iniciativa de Quintana, esta semana desde la Jefatura de Gabinete llegó otra cifra: había que cortar los gastos y bajar el déficit hasta que los aportes del Estado no superen los 260 millones de dólares para todo el año, algo que resulta a todas luces imposible sin afectar drásticamente las operaciones que se están llevando adelante hasta el momento.

A partir de esto el monto inicial de 15.000 millones de pesos, algo así como 1000 millones de dólares que se necesitaba para continuar con el nivel de operaciones según lo había planificado Mariano Recalde.

Ayer Isela Costantini en declaraciones al matutino La Nación esbozó lo que sería su plan de acción sobre la base acordada, fundamentando sus operaciones en los vuelos de cabotaje y regionales y tratando de mantener los vuelos internacionales, pero buscando reducir al mínimo que rojo que estos implican.

Según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), la empresa recibió en el primer trimestre desembolsos del Fisco por 1400 millones de pesos, algo así como 100 millones de dólares. La previsión anual a este ritmo está más cerca de los 400 millones que de los 260 millones de dólares que bajó como nueva meta.

Fuentes de la compañía indicaron que rediseñar el alcance del ajuste puede traer aparejado conflictos gremiales, quienes ya han manifestado su rechazo a una política de cielos abiertos, que es lo que parecen tener en mente Quintana y Lopetegui, ambos ligados al negocio aerocomercial privado.

La gestión Costantini muestra orgullosa algunos números de la operación. En los primeros tres meses del año reporta un 85% de puntualidad y un 98,6% de cumplimiento, es decir vuelos que no fueron cancelados. Según datos del mercado, en lo que va del año, la compañía ya transportó 3,8 millones de pasajeros.

Y la empresa, siempre con el acuerdo con los gremios, está inmersa en un plan que llevó a que se recorte el 30% del gasto no operativo. Sin embargo, esta nueva meta de subsidios anuales llevaría a revisar decisiones.​

Lopetegui gestó la cadena de minimercados Eki, la productora de quesos gourmet Pampa Cheese y fue una de las piezas claves del desembarco de LAN en Argentina.

Quintana puso sus fichas en la gestación de la cadena de farmacias Farmacity y el posterior crecimiento de las firmas controladas por el fondo de inversión Pegasus.

Mientras tanto el grupo irlandés Irelandia Aviation, dueño –entre otras– de la aerolínea de bajo costo Ryanair, formalizó ayer su interés de ingresar al mercado de cabotaje argentino: así se lo manifestó Joe Mohan, director de la aerolínea canadiense Allegiant, una filial del grupo, al ministro de Transportes, Guillermo Dietrich. “Están interesados en ingresar al mercado argentino”, dijeron fuentes del ministerio.

Si bien su marca más conocida es Ryanair, una aerolínea “low cost” que vuela por prácticamente toda Europa, el grupo Irelandia se está ramificando por todo el mundo, con dos aerolíneas en América (Allegiant en Canadá y Viva Colombia) y otra en Oceanía (Tigerair), según publicó hoy Clarín.

Los ejecutivos de Irelandia le habrían manifestado a Dietrich su intención de crear una aerolínea con base en Córdoba, y, agregaron, ya habrían tenido reuniones con potenciales inversores locales, como la empresa de transporte Andesmar y un fondo de inversión. “Ellos buscan inversores, pero sin resignar el control, que debería quedar en sus manos”, dijeron fuentes del sector.

También mostraron interés en la situación de la aerolínea Sol, que está sin volar hace un año y tiene a su personal sin cobrar desde comienzos de marzo (mantienen el acampe sobre el mostrador de la empresa en Aeroparque).

Además de Mohan, quien también está al frente del negocio de Irelandia en Canadá, en la movida para poner una base en Córdoba está Declan Ryan, hijo del fundador de la empresa, el irlandés Tony Ryan, quien fundó Ryanair en 1985, con una avioneta chica que unía Dublín con Londres. Hoy manejan, entre las cuatro aerolíneas, una flota de más de 400 aviones, todos con la modalidad de “bajo costo”: salvo el asiento y el bolso de mano, todo lo extra (comida de a bordo, equipaje) se cobra aparte.

No es la única opción que escucha el gobierno, ya que hay más interesados en competir contra Aerolíneas, Austral y Lan en el cabotaje y para ello hay dos caminos: comprar una aerolínea local que ya tenga las rutas, o esperar a un llamado del Gobierno. La última vez que eso ocurrió fue durante la presidencia de Néstor Kirchner.

Fuentes oficiales dijeron que, además de Irelandia, quieren ingresar Pacific Ocean (de London Supply) y Vía Bariloche. Es conocido el interés de Avianca, que firmó una opción de compra por McAir, la firma de taxis aéreos donde participa la familia Macri.

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