El Gobierno intentará, mediante el peso de la “ley” que Cristina tenga las cosas un poco más complicadas de cara a las elecciones de este año. Junto a sus aliados del Consejo de la Magistratura de la Nación, están ya muy cerca de elegir a los jueces que serán los encargados de las Legislativas 2017 sobre dos distritos: Buenos Aires y Santa Cruz, que son aquellos en donde Cristina Kirchner puede presentarse como candidata.

La Comisión de Selección del Consejo aprobó el jueves la designación de Juan Manuel Culotta como juez electoral bonaerense y del binomio Javier Leal de Ibarra y Aldo Suárez para Santa Cruz.

La aprobación definitiva la tiene que dar el plenario del Consejo –órgano encargado de la selección y acusación de jueces– que se reunirá el próximo 30 de marzo. El bloque oficial del macrismo y sus aliados –jueces y abogados– tienen los votos para hacerlo, a pesar de la resistencia de los representantes del kirchernismo. Si nada cambia para entonces, el oficialismo impondrá su mayoría para las designaciones.

El cargo de juez electoral habilita para ser organizadores y veedores del desarrollo de la elección en cada provincia. Hay uno por cada distrito y también son los que aceptan o rechazan alianzas electorales y si los candidatos cumplen los requisitos para presentarse. Definen cada planteo de los partidos políticos.

Cristina Kirchner esta habilitada para presentarse como candidata tanto en Santa Cruz como en Buenos Aires, ya que nació en La Plata y fijó domicilio en Río Gallegos, capital de la provincia sureña.

Si bien la ex mandataria aún no se expresó oficialmente sobre si será o no candidata, tanto del oficialismo como de la oposición “anti K” saben bien que su presencia generaría importantes modificaciones en los números y alteraría el mapa político. Independiente de las tantas encuestas, válidas o no, que le dan un importante piso de votos.

En este contexto la designación de Culotta en Buenos Aires tiene una historia que viene desde el año pasado y que sufrió tropiezos que obligó al macrismo a revisar su estrategia.

Culotta es juez federal de Tres de Febrero y su nombre llegó a los escritorios del ministro de Justicia, Germán Garavano, y del secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Pablo Clusellas.

Los funcionarios analizaron sus antecedentes y pidieron referencias. "Las mejores", recibieron en distintas consultas. Por eso invitaron en los últimos meses del año pasado a Culotta a reuniones en el Ministerio de Justicia y la Casa Rosada. En esos encuentros le propusieron el cargo de juez federal de La Plata con la competencia electoral y le garantizaron que tenían los votos para su nombramiento.

Culotta, además, egreso del Colegio Newman, misma institución en donde terminó sus estudios el presidente Mauricio Macri. El juez es unos años más chico que los funcionarios.

Con el aval del gobierno, Culotta presentó el 14 de diciembre del año pasado una nota en el Consejo en la que pedía su traslado definitivo al juzgado federal 1 de La Plata, que tiene la competencia electoral de la provincia de Buenos Aires.

Explicó que buscaba "un crecimiento profesional" porque se trata de un juzgado con mayor territorio, con causas más complejas –como de lesa humanidad– y la competencia electoral. Se suma también un mayor sueldo.

El macrismo aprobó a fin de año el traslado de Culotta. Su nombramiento definitivo quedaba para este año. Pero hubo ruido interno.

El nombramiento de Culotta se trató este jueves en la Comisión de Selección. Lo introdujo su presidente, el juez Leónidas Moldes. La también magistrada Gabriela Vázquez, aliada del Frente para la Victoria, dijo que por ley si el juzgado federal 1 no tiene titular lo debe reemplazar el del juzgado 3, que es Ernesto Kreplak y que actualmente tiene la materia penal de ese tribunal.

Pero el macrismo se opone a Kreplak como juez electoral: fue funcionario del Ministerio de Justicia en el último gobierno de Cristina Kirchner.

Vázquez también propuso que se le pida opinión a la Cámara Federal de La Plata para saber si algún juez de la jurisdicción o del propio tribunal puede subrogar el juzgado. "La Cámara no tiene competencia electoral", le contestó Mahiques.

El diputado Rodolfo Tailhade –que encabeza el bloque K en el Consejo– dijo que el nombramiento de Culotta es "ilegal". "No cumple que sea de la misma jurisdicción y la misma competencia", dijo el legislador. Desde el oficialismo dijeron que en material electoral la jurisdicción es toda la provincia y no solo La Pata y que cualquier magistrado puede ser electoral porque no hay otros en la provincia.

"Estamos forzando las cosas. Culotta va a tener que hacer 100 km de su juzgado a La Plata", criticó Tailhade y dijo que había mandado una nota a la Cámara de La Plata para que informen si algún juez de allí está en condiciones de hacerse cargo del juzgado electoral.

La apuesta del kirchnerismo es que la camarista Olga Calitri diga que sí. "Es antiperonista pero es legalista", dijo Tailhade en la reunión.

El macrismo se impuso en la votación final: Moldes, Cabral, Mahiques, los diputados Pablo Tonelli (PRO) y Gustavo Valdés (UCR) y el abogado Miguel Piedecasas aprobaron la subrogancia de Culotta. También el representante de los académicos, Daniel Candis, quien se distanció del bloque K que integró hasta diciembre de 2015.

Culotta es un hombre de carrera y tradición judicial. Empezó en la justicia federal de Morón –donde conoció al fallecido fiscal Alberto Nisman– pasó por San Isidro y en 2006 fue designado juez federal de Tres de Febrero.

La Comisión de Selección también trató el jueves la situación del juzgado federal de Río Gallegos, que tiene la competencia electoral de Santa Cruz.

Actualmente lo subrogan de manera rotativa Leal de Ibarra y Suárez, dos jueces de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia. Como camaristas revisan las decisiones que toman como jueces de Río Gallegos. "La Corte Suprema lo permite pero no es lo adecuado", reconoce por lo bajo un consejero.

El tema también generó discusión entre el macrismo y el kirchnerismo. Vázquez y Tailhade pidieron que la Cámara informe si algún juez de primera instancia del sur puede hacerse cargo del juzgado. Moldes les contestó que se mantienen las razones que en su momento hicieron que los camaristas sean designados.

Nuevamente en la votación se impuso el macrismo para que Leal de Ibarra y Suárez sigan en el juzgado de Río Gallegos –sus subrogancias vencen el 31 de marzo– hasta el 30 de noviembre. Se intercalarán en el juzgado cada 60 días.

El kirchnerismo desconfía de Leal de Ibarra, un juez de carrera judicial y cercano al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, quien lo nombró con Martín Irurzun como directores de la oficina de escuchas judiciales cuando pasó a depender del máximo tribunal por una reforma que impulsó Macri. El Presidente de la Nación firmó hace un mes un decreto por el que prorrogó por tres años los nombramientos de Irurzun y Leal de Ibarra a pesar que la Corte había fijado que eran por uno y no renovable.

Leal de Ibarra procesó el mes pasado a Daniel Peralta, ex gobernador de Santa Cruz, por incumplir el fallo de la Corte que le ordenó reponer en el cargo al ex procurador de esa provincia Eduardo Sosa, que había sido desplazado del cargo cuando Néstor Kirchner estaba al frente del Poder Ejecutivo local.

Los nombramientos de los tres jueces electorales para los comicios de octubre serán tratados en el plenario del Consejo el próximo 30 de marzo. Si se aprueben tendrán los cargos desde el 1 de abril hasta el 30 de noviembre.

El macrismo tiene los siete votos que se necesitan para eso. A los ya obtuvo en la comisión –que son siete– se les suma los de la abogada Adriana Donato, presidente del Consejo, y del senador radical Ángel Rozas. Por su parte, el kirchnerismo agregará los votos en contra de los senadores Ruperto Godoy y Virginia García.

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