La ex presidenta Cristina Fernández se reunió este jueves con 22 de los 39 senadores nacionales que integran el bloque PJ-Frente para la Victoria, sin la presencia del jefe de esa bancada, Miguel Pichetto, donde se pronunció a favor de la ley de emergencia ocupacional y en contra de los pliegos de los dos candidatos a la Corte Suprema, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz.

En una nueva edición de los encuentros que viene realizando en la sede del flamante Instituto Patria de esta capital, la ex jefe de Estado intentó otra vez mostrarse como prenda de unidad del peronismo y con la idea de marcar un claro perfil opositor al gobierno de Mauricio Macri. De acuerdo a lo que informaron varios de los asistentes al cónclave, la ex mandataria reconoció que el nuevo escenario político tiene al peronismo y a sus bloques parlamentarios en una etapa más horizontal a la hora de la toma de decisiones. 

Fernández se mostró con un perfil accesible al diálogo y a escuchar a los senadores, algunos de los cuales ignoraron la postura del kirchnerismo duro sobre el tema fondos buitre y votaron a favor de la propuesta del gobierno a pedido de los gobernadores del PJ, en lo que fue una clara pulseada de poder en la interna del peronismo.

Durante la reunión, la ex mandataria opinó en contra de aprobar los pliegos de los juristas Rosatti y Rosenkrantz por considerar que tienen "un vicio de origen al haberse mostrado propensos a aceptar una designación en comisión en el Máximo Tribunal" y expresó una autocrítica por haber promovido, cuando era senadora, la reducción de los miembros de la Corte.

En ese sentido, Fernández se pronunció hoy por la ampliación de los integrantes de la Corte y la división de la misma en cámaras especializadas, porque -a su entender- de esa manera se equilibra el poder de los jueces, explicó uno de los asistentes del encuentro.

Respecto a la ley de emergencia ocupacional, se expresó a favor de "unificar los dictámenes elaborados en Diputados y en Senado", con la idea de una "clara respuesta al gobierno" sobre "la situación de incertidumbre que atraviesan los trabajadores".

Entre los presentes estuvieron los bonaerenses Juan Manuel Abal Medina y María Laura Leguizamón; los correntinos Ana Almirón y Carlos Espínola; la catamarqueña Inés Blas; la chaqueña María Pilatti de Vergara; el chubutense Mario Pais; la entrerriana Sigrid Kunath; la jujeña Liliana Fellner; las riojanas Hilda Aguirre y Teresita Luna.

También, la mendocina Anabel Fernández Sagasti; los misioneros Sandra Giménez y Juan Manuel Irrazábal; el neuquino Marcelo Fuentes; la rionegrina Silvina García Larraburu; los sanjuaninos Marina Riofrío y Ruperto Godoy; las santacruceñas Virginia García y María Ester Labado; el puntano Daniel Pérsico y la santafesina María de los Angeles Sacnún.

Al comienzo de la reunión, que duró alrededor de tres horas, la ex presidente prefirió escuchar a los senadores, donde algunos como Abal Medina cuestionaron la forma en que fueron invitados y dijo que hubiera preferido una convocatoria formal a través de la conducción del bloque. De hecho, ese fue uno de los puntos que mantuvo, anoche, a un grupo de senadores analizando si iban a concurrir o no.

El tema Pichetto sobrevoló el encuentro, pero todos los consultados coincidieron en que "en ningún momento se cuestionó la conducción" y "no se evaluó la ausencia" del rionegrino.

También, escuchó alguna queja por el resultado electoral, de parte de la sanjuanina Riofrío, confió una de las fuentes consultadas, y la respuesta fue que "en para la segunda vuelta faltó, desde lo discursivo, una defensa fuerte de los dos últimos años de gestión del gobierno nacional".

De acuerdo con voceros de La Cámpora, de los 17 ausentes, cinco dieron aviso por distintos inconvenientes y fueron: los formoseños Graciela de la Rosa y José Mayans (debieron volar a su provincia porque mañana asiste el presidente Macri); el chaqueño Eduardo Aguilar; el entrerriano Pedro Guastavino y la chubutense Nancy González (los tres por problemas personales). 

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