El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a menos de un mes de asumir en el cargo,  inauguró este jueves, desde la Casa Blanca,  la explicación más resumida de por qué los primeros días de su mandato son tan caóticos y están llenos de decisiones ejecutivas al margen del Congreso.


"Para ser honesto, heredé un desastre. Es un desastre. En casa como en el exterior", exclamó Trump con el desparpajo que lo caracteriza durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca.


"Hay un desastre en el exterior también. Es inestable. El Medio Oriente es un desastre. ¿Corea del Norte? Nos ocuparemos de eso. Nos vamos a ocupar de todo. Sólo quería decirles que heredé un gran desastre", insistió.

 

 


Con relación a su política migratoria, defendió el veto que rechazó la Corte y adelantó que la próxima semana presentará un nuevo decreto. "Tuvimos una iniciación muy buena (con el veto), pero tuvimos una mala decisión de la Corte. Haremos lo que dice la decisión. Sacaremos la semana que viene un nuevo decreto".


"Los puestos de trabajo se escurren del país. Ya vieron que las compañías se están yendo. Se van a México o a otro países. Los salarios son bajos", enumeró el sucesor de Barack Obama.


"Mostraré un gran corazón cuando aborde el caso de indocumentados traídos a Estados Unidos de niños" señaló Trump.


Sobre las acusaciones en  relación a las filtraciones rusas en las elecciones de Estados Unidos, el presidente reconoció que "son reales, absolutamente verdaderas", pero explicó: "Las noticias son falsas". Negó cualquier relación con Rusia, tanto económica como política, y acusó a la cadena CNN de tener "enojo y odio" contra su gestión.


El jefe de Estado también criticó la divulgación de sus comunicaciones privadas con el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull: "Se suponía que era secreto, confidencial. Y todo el mundo se entera".

 

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