El secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge Ávila, dijo que la amenaza del Gobierno Nacional de importar combustibles si es que el gremio petrolero inicia una medida de fuerza "es meter miedo".

El gremialista manifestó que no se debe generar pánico ya que, en caso de abrirse la entrada de combustible, prefiere "que el petróleo se quede en Chubut y venderlo cuando tenga mejor precio. Y no que se lo sigan llevando como se lo están llevando, y nosotros quedarnos con 5 mil desocupados".

Sobre las acciones venideras, aseguró que hasta el jueves se mantendrá la paz social pero que después de ese día "será otra cosa".

"Este Sindicato va a morir de pie, nunca más de rodillas. Y no vamos a dejar que porque creen que tienen el poder, nos puedan venir a decir todo lo que tenemos que hacer. Vamos a consensuar lo que sea mejor, a buscar la salida, pero jamás volver a estar de rodillas como en el año '98 donde simplemente el trabajador despedido quedaba en la calle", dijo el sindicalista en diálogo con la prensa.

El conflicto.

Este conflicto petrolero se circunscribe al petróleo que se produce en el Golfo de San Jorge (norte de Santa Cruz y sur de Chubut). Un 40% el hidrocarburo que se extrae en esa cuenca se vende al exterior.

Con los actuales precios internacionales de crudo en baja -las levantaciones de las sanciones de EE.UU. a Irán acentuaron la oferta de crudo en el mercado- las petroleras y sindicatos que operan en la zona piden que se otorgue una compensación del Estado nacional, de modo que se siga vendiendo al exterior aún con los actuales precios internacionales.

Esa solicitud fue transmitida al ministro de Interior, Rogelio Frigerio, el miércoles pasado por el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, pero fue rechazada por el Gobierno.

Al mismo tiempo los sindicalistas se encuentran a contrarreloj proque el miércoles vence la conciliación obligatoria con Tecpetrol, del grupo Techint. Es que la empresa quiere desactivar el 40% de los equipos y los sindicatos pararon sus actividades.

Vencida la conciliación obligatoria, redoblarán la apuesta con un eventual paro y bloqueo a las instalaciones va a producir falta de gas y petróleo en el país. Esta postura fue respondida por el el ministerio de Energía a cargo de Juan José Aranguren, desde donde deslizaron la posibilidad de abrir la entrada de combustible. La posición oficial es que con los actuales precios internacionales todas las partes tienen que perder algo, e incluyen a las provincias, las petroleras y los trabajadores.

Además, sostienen que fijaron el precio en el mercado interno entre u$s 54,90 y u$s 66,5, mientras que en el mercado internacional, el valor se está instalando debajo de u$s 30.

 

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