David Cameron quiere hacer exámenes obligatorios de inglés a las mujeres musulmanas que inmigraron a Gran Bretaña para reunirse con sus esposos hace al menos dos años y medio y deportarlas si suspenden.

En una entrevista con la BBC Radio 4, el primer ministro británico fue preguntado si una mujer que hubiera llegado a Gran Bretaña bajo el programa de reagrupación familiar y tuviera hijos nacidos en el país podría ser igualmente deportada. "No pueden tener garantías de poder quedarse si no mejoran en el idioma –respondió-. Es duro, pero la gente que viene a nuestro país también tiene responsabilidades".

Cameron reconoció, sin embargo, que su gobierno ha recortado los fondos destinados a la enseñanza del inglés a los inmigrantes, señala el diario The Independent.

"De momento, cualquiera puede venir aquí con un inglés muy básico y no se le requiere que lo mejore con el tiempo; vamos a cambiar eso", escribió Cameron en un artículo en The Times, añadiendo que "Ahora diremos: si no mejora (sus habilidades con el idioma) eso afectará a su capacidad para permanecer en el Reino Unido. Esto ayudará a dejar claro a esos hombres que impiden a sus parejas integrarse que eso trae consecuencias".

El mensaje de Cameron se dirige a las 190.000 mujeres musulmanas que hablan poco inglés y a las 38.000 que no lo hablan en absoluto, según datos del Gobierno. Y aunque reconoció que el problema de la segregación por género no es único de la comunidad musulmana, no mencionó otros grupos. Pero, según él, los padres que no hablan inglés son menos capaces de impedir que sus hijos se radicalicen.

Unos 800 británicos han hecho el viaje yihadista a Siria, mientras que las autoridades británicas han logrado impedir el de otros 600. Sin embargo, como señala el británico de origen iraquí Anas al Tikriti, presidente de la Fundación Córdoba, "las mujeres que viajaron a Siria con sus hijos hablaban perfecto inglés. ¿Qué tiene que ver hablar inglés con el extremismo?".

 

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