La madre del fiscal Nisman, Sara Garfunkel y la hermana, Sandra Nisman, pidieron que "no se cierre" la causa y que tampoco siga eternamente la carátula como "muerte dudosa". Reclamaron "saber algún día cómo murió: si lo decidió él, si lo obligaron".

A días de cumplirse la Agencia Judía de Noticias difundió un reportaje a ambas mujeres donde revelan detalles de la historia de la familia y de la personalidad del extinto funcionario. En la nota expresan sus sensaciones, convicciones y opiniones -con bastantes recaudos por temor a represalias-, agradecieron y valoraron el respaldo popular, rechazaron sin ahondar la campaña de desprestigio montada contra quien no puede defenderse y reclamaron el total esclarecimiento de ese tan trágico como sospechoso hecho.

Coincidieron en que : "no se mató, quisiera saber qué pasó y cómo fue todo el armado", aseguró Sara con convicción de madre; "deseo que no se cierre (la causa) ni que siga eternamente la carátula como 'muerte dudosa', sino saber algún día cómo murió: si lo decidió él, si lo obligaron, qué pasó con mi hermano", reclamó Sandra.

Pero coincidieron en que "no les cierra" la hipótesis del suicidio, fundamentalmente por su estado de ánimo previo y por la posición final del arma, y Sara relató pormenores de ese 18 de enero de 2015, cuando entró a la casa de su hijo y agregó: "¿Cómo sé yo que a él le entregaron un arma y que él pidió un arma?".

Manifestaron que sienten el apoyo de la sociedad y que "eso es lo que nos ayuda también a no bajar los brazos y nos hace sentir mejor y que nos hizo sentir mejor en momentos difíciles en que había que escuchar mentiras y distintas cosas".

Indicaron que "fue muy duro" cuando maltrataron al fiscal socialmente "porque todavía no pudimos procesar la muerte de improviso de Alberto y en ese momento mucho menos".

Sobre el día del fatídico hecho sostuvo que "no lo podía creer. Hasta que no entré al departamento, yo pensé que se había ido y no había vuelto a la noche. Pero a medida que fui entrando al departamento, estaba todo como si estuviera bien, estaba todo en orden. Como si él estuviera vivo ahí y hubiera salido. Menos en el baño".

Admitió Sara Garfunkel que sabía de la denuncia que iba a presentar el fiscal. "Él compartía su trabajo cuando quería. En general nos avisaba cuando iba a hacer algo público, para que nosotras estuviéramos al tanto".

En otro tramo de la entrevista cuenta pormenores del momento en que se halló el cuerpo y su persistencia a no irse del departamento, pese a que personal de Gendarmería la quería sacar. Ratificó en ese sentido que nadie ingresó al baño donde estaba el cuerpo, hasta que no llegó la fiscal Fein.

 

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