"Nunca en la vida le pegué a Barbie", dijo Federico Bal, luego de la denuncia por violencia que realizara este miércoles contra Barbie Vélez. Al recordar un hecho donde supuestamente la joven tomó un cuchillo pensó: "Esto puede terminar en un homicidio".

Bal contó la verdad sobre la relación que tuvo con la hija de Nazarena, luego que ambos realizaran denuncias por violencia contra el otro. Esta semana Bárbara Vélez dejó al descubierto, en una producción fotográfica para Gente, un moretón en su brazo izquierdo que sería producto de una discusión violenta que mantuvo la pareja durante la madrugada del sábado.

"Una mujer golpeada hace una denuncia, ella eligió hacer la tapa de Gente", dijo Bal en referencia a las imágenes que se difundieron en el medio gráfico.

"Me enamoré perdidamente de una mujer hermosa, con una personalidad tremenda. Me hizo querer construir una familia con ella", contó. "Yo era un bardo, me puso en línea. hoy yo lo veo como una relación de dominación", y dijo que "normalizaron unos celos enfermizos que se les fueron de las manos".

Asimismo, se manejó la hipótesis de un posible embarazo de Barbie, lo cual también alteró la relación de la pareja. "Ya no me acuerdo ni porque eran las peleas. Eso era lo triste y lo loco, el 'normalizar' las peleas", reflexiona.

Los rumores de violencia de género en la pareja comenzaron a surgir tiempo atrás, cuando José María Muscari hecho a Federico Bal de la obra teatral “La jaula de las locas”. Los moretones en el cuerpo de la joven, fueron los motivos de los que se valió el productor. Lo cierto es que vecinos de la pareja también hablaron de violencia, al escuchar fuertes discusiones entre los jóvenes.

"Una vecina escuchó los gritos", comenzó a relatar. "Ese día hubo una discusión muy grande, donde Barbie rompe una puerta, me rompe unwhisky. Lo único que hice fue agarrarla pero nunca le levanté la mano, nunca le pegué un cachetazo", aclaró. "Yo le decía que pare de gritar porque nos iban a echar los vecinos".

 

"Yo dije 'esto termina en un homicidio'. Llamé a Nazarena y le dije 'no puedo más, no puedo controlar a tu hija'. Barbie me encerraba. Ella me sacaba mi celular y las llaves del auto y se encerraba y yo  no podía salir".

Barbie Vélez mientras tanto se llamó a silencio y este jueves asistió a los ensayos de Coqueluche en el Teatro Regina, bajo la dirección de José MaríaMuscari.

"Nos desconfiábamos mucho y después vino Carlos Paz...", hablando de lo que sería el principio del fin a principio de año. "Después de la ovación del teatro, llegaba a casa y me daba cuenta que no era feliz", reconoció.

"A Barbie le revolvió muchas cosas Carlos Paz y le hizo recordar muchos momentos tristes", contó y agregó que de ahí en más "empezó un verano durísimo".

"Bárbara me controlaba y me decía que hacer", sostuvo y asumió que "cuando te separás y se pierde la confianza no la recuperás más",en relación al encuentro que tuvieron en Roma, donde ambos esperaban un reencuentro romántico que no sucedió, luego de distanciarse tras el verano.

Luego Barbie se fue a la casa de su madre y estuvieron dos semanas casi sin verse hasta que el viernes pasado luego de que el joven hiciera una presencia en Longchamps, volvió a su casa a las 6 de la mañana y encontró a Vélez.

En el departamento, comenzó una "batalla campal". "Me rompió el celular y un plasma. Las cosas se fueron de la mano y estábamos entrando en una zona de peligro". " 'No me rompas la casa', le dije agarrándola, y si hay un moretón es de haberla tratando de calmar", explicó. 

"Después de esto ella no se va, ella duerme en  mi pecho, mientras yo le decía tranquilizate y en mi casa estaba todo roto, todo explotado. Durmió en mi pecho, con un amor extremo. Me acompaño a comprar otro celular".

Al otro día fueron juntos a comprar un nuevo teléfono celular. Después de eso nunca volvieron a hablar. "Nos teníamos que haber separado. Normalizábamos la agresión entre ambos. Nos quisimos dejar y no pudimos. Teníamos una relación adictiva".

"Ahora va a venir el peor momento de mi vida. No me va a arruinar mi vida, ni mi carrera. Nunca más quiero volver con ella. Tengo dignidad y nadie me va a ensuciar". 

Comentarios
Comentarios