El pedido realizado por Mauricio Macri, que las provincias rebajen el impuesto a los Ingresos Brutos sobre los préstamos hipotecarios, se cumplió en la Ciudad de Buenos Aires. O al menos eso se creía. El objetivo de la medida, que ya rige en Capital, fue que las cuotas bajen y que la "casa propia" se volviera accesible para más gente. Pero este resultado se viene demorando. Según los bancos, porque aún analizan cómo aplicar el cambio y porque lo tenían en "pausa" hasta que la Provincia diera el mismo paso.

En rigor, la rebaja impositiva fue convertida en ley por la Legislatura Porteña el 27 de abril. La norma, que llevó la alícuota del tributo del 7% al 1,5%, quedó promulgada el 11 de mayo, hace 9 días. Y generó gran expectativa porque, según el Ministerio de Hacienda porteño, la medida iba a "redundar en una reducción de aproximadamente el 15% en las cuotas de estos préstamos". Por ejemplo, llevando de $ 7.700 a $ 6.500 el pago mensual inicial de un crédito a 30 años por $ 1.000.000.

Sin embargo, quienes consultan se siguen encontrando con las tasas y montos de antes. "Las cuotas deberían reducirse, pero aún no tenemos conocimiento de que algún banco haya trasladado la rebaja impositiva a las tasas en la Ciudad", explicó a Clarín, Alejandro Juan Bennazar, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina.

Ante la consulta, bancos públicos y privados confirmaron que el cambio aún no se aplicó, aunque remarcaron que llegará pronto y que la demora fue por lo complejo de implementarlo. En parte, porque venían ofreciendo una tasa única en todo el país y ahora deberían fijar condiciones distintas para cada provincia.

 

 

 

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