Luego del escándalo que se produjo en la reunión de la Comuna 4 porteña, en donde se discutía la cesión terrenos públicos al club Boca Juniors, se reabrió el debate sobre unos terrenos que tienen una historia llena de negocios, mitos y mucha rosca política. 

Este año, Boca dio un paso clave que tuvo el sueño de Daniel Angelici de construir un nuevo estadio se dio en una polémica licitación de los terrenos de 3,2 hectáreas que se produjo en enero y no tuvo mayor trascendencia.

La misma se realizó en las oficinas de Corporación Buenos Aires Sur, una sociedad del Estado que es dueña de los terrenos gracias a un decreto del por entonces Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, en 2010. Una curiosidad: Boca fue el único solicitante, pese a ser una zona muy requerida. 

El terreno le costó al Xeneize 180 millones de pesos y los pliegos requeridos aumentan la sospecha: "Solo se aceptarán propuestas presentadas por organizaciones no lucrativas con diez años o más de existencia”, decía el primer artículo.  

El resto de los ítems parecían estar describiendo al club: "La organización oferente debía tener al menos 500 integrantes; tener una antigüedad de diez años en la comuna 4 (La Boca, Parque Patricios, Barracas y Nueva Pompeya); tener un patrimonio de más de 100 millones de pesos; y cumplir con normas tipo las ISO 9001". Hecho a la medida de Boca. 

Para aumentar las facilidades, la metodología de pago es la siguiente: el 5% después de 10 días de la firma de la escritura ($9.000.000), mientras que el resto ($172.000.000), en 41 cuotas trimestrales con un 18% de tasa de interés anual fijo en pesos. Esto, de todos modos, empezaría a pagarse en el 2019 y terminaría en 2032.

Incluso, en medio del debate y la polémica por la cual dirigentes de Boca sostienen que debe hacerse un nuevo estadio (la excusa más nombrada es la 'capacidad' del mismo), pasó a estar en el ojo de la tormenta la platea preferencial de la Bombonera, la gran "responsable". Con pocos lugares, es la que desentona respecto de las otras bandejas del estadio y en los últimos días, fue puesta "casualmente" en el ojo de la tormenta.

Sorprende que, justo en plena discusión, el campo de juego de la cancha haya estado en pésimas condiciones en el sector de esas plateas y sorprendentemente para el Superclásico, con la trascendencia mediática que éste tiene. ¿Quién fue la responsable del estado del campo? La platea de la polémica. 

"La principal razón de las dificultades se deben a que el edificio de palcos es un gran generador no solo de sombras y también de una pantalla contra el viento y aireación", justificó el club en un comunicado. El campo, llamatívamente, estaba en unas condiciones jamás vistas en los últimos años.

En las últimas horas, la agrupación Boca es Pueblo, que se opone a toda la situación vivida, fue agredida en la reunión de la Comuna 4 por una patota y recién en estos días el tema empezó a rebotar en los medios. Mientras tanto, los vecinos de La Boca se reunieron por primera vez en años y defienden los intereses del barrio.

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